Afrontando esta segunda etapa con muchas ganas de dar el máximo en cada entrenamiento. Las cosas se van a poner más feas cada día. Ahora importa cada vez más el mantener una alta intensidad entrenando. Algo que, como ya he vivido muchas veces, se hace cuesta arriba en los comienzos.
Entre los nuevos contenidos del entrenamiento que incluyo para esta etapa está la pliometría de bajo y medio impacto. ¿Para qué? Primero, para desarrollar la máxima fuerza en el mínimo tiempo (potencia), que me permita moverme cada vez más rápido. A diferencia de como podremos ver en preparaciones de campeonatos con nandu (saltos acrobáticos de dificultad), como el nacional 2013, ahora no es tan fundamental en mi preparación el trabajo de sentadilla, si no ser lo más técnico posible a la máxima velocidad.
Para ello he escogido y desarrollado ejercicios que se asemejen lo más posible a los desplazamientos y cambios de rimo de las formas y que, luego, pueda aplicar cuando esté haciendo líneas técnicas a máxima velocidad.
No he pasado más que un mes fuera, pero el concepto es diferente. Es un lugar lleno de recuerdos para mí. Cuando al fín comencé a explotar en mi carrera como deportista fue aquí, aplicando todo lo que aprendía en las clases, leyendo y preguntando, buscando todas las vías para rendir del mejor modo posible. Tengo que agradecer enormemente los años de formación y deformación profesional (positiva) que viví en esta casa. No os podéis imaginar la humildad de la gente que allí se junta. Claro que no todo el mundo es así, hay de todo por allí también. Pero es muy curiosa la situación habitual de cruzarte con otro deportista completamente concentrado en su entrenamiento, en el momento y en el esfuerzo que tiene que realizar, y más tarde descubrir que estaba peleando por el campeonato del mundo entre los 8 mejores, por un europeo sub-23, por revalidar su título nacional de nuevo… Tantos y tan humildes que muchas veces quedan solapados entre otras personas.
Como decía en anteriores posts, hoy concluí la semana (corta pero intensa) de dobles entrenamientos Lu-Ma-Mi, trabajando ya con formas enteras como primer estímulo de competición. Este test me ha valido enormemente para analizar los puntos donde debo de trabajar más de cara a sacarle rendimiento a cada movimiento, donde focalizar el trabajo de ritmos, donde sacar una punta más de velocidad. Es la primera prueba de fuego, ahora comienza el ascenso a la cara más dificil de la montaña. Será escarpada y larga, no hay duda. Volumen alto e intensidad creciente, la peor época. Pero muy necesaria para caminar directos al objetivo.
Pero ahora no es momento de pensar en eso, los próximos cuatro días los aprovecharé para disfrutar de la ciudad de Santiago, disfrutando de la agenda cultural que me ofrece una de mis páginas preferidas para espectáculos en Compostela, Acouga!
Bajo la persiana por estos días. Novedades para la semana que viene, os contaré a lo que me enfrentaré en este bloque 2.
Aquí os dejo un remix de lo que pude salvar de la cámara del móvil. Para próximas veces, a ver si encuentro a alguien que me grabe.
Todavía no hemos arrancado y llevamos un mes de entrenamiento encima. Esta semana se ha ido notando la carga de los días tanto por mi parte como por la maquinaria del gimnasio.
La anécdota de la semana la he tenido realizando series de potencia aeróbica en cinta, a 19km/h durante 2 minutos. Estaba ya en la 4ª serie, cuando la máquina «explotó» y se clavó en el sitio. Por suerte no ocurrió nada más allá de eso. Fue cuestión de la correa, que se rompió por el desgaste y la intensidad. Nada más allá. El cabreo que se agarró mi querida Leny (monitora del gimnasio), por jugarme la vida, sí que fue de campeonato. No por que la haya roto, sino con los del servicio de mantenimiento. Eres un solete Leny.
Tras este break en el entreno, la semana transcurrió dentro de lo normal: muchos ejercicios básicos, resistencia de base, prevención y trabajo compensatorio.En este primer ciclo, de 5 semanas de duración, lo más importante es coger el hábito de entrenar para enfrentarse con garantías a los dos meses más duros e intensos. Una progresión de 5 semanas de carga media me asegura una preparación óptima para las intensidades que están por llegar.
Como quería coger fuerzas para el achuchón final de la semana que viene, tocó visita a la Granxa Garabullos, un lugar ideal para descansar con sus increibles habitantes y un entorno privilegiado, sin duda, para recomendar a todo el mundo. Las sensaciones de la naturaleza en esta parte de la Terra Chá consiguen relajar esas tensiones que se van acumulando con las semanas. Y qué mejor que el contacto más «salvaje» con las yeguas, ocas, cabritas y animales con nombre propio como Fiona y el burro Sistayo.